Cómo prevenir enfermedades de encías

La salud bucal va mucho más allá de tener dientes blancos y alineados. Las encías cumplen un papel fundamental, ya que sostienen y protegen los dientes, además de servir como una barrera contra bacterias. Sin embargo, muchas personas suelen descuidarlas, lo que puede llevar a problemas como la gingivitis o la periodontitis, enfermedades que no solo afectan la boca, sino que también están relacionadas con problemas de salud en todo el cuerpo.


¿Por qué es importante cuidar las encías?

Las encías saludables son la base de una sonrisa sana. Cuando se inflaman o se infectan, pueden causar:

  • Sangrado al cepillarse o usar hilo dental.
  • Mal aliento persistente.
  • Dolor o sensibilidad.
  • Recesión gingival (cuando las encías se retraen y los dientes parecen más largos).
  • Pérdida de dientes en casos graves.

Además, múltiples estudios han demostrado que las enfermedades periodontales están relacionadas con problemas cardíacos, diabetes, complicaciones en el embarazo e incluso con un mayor riesgo de infecciones en el organismo.


Consejos para prevenir enfermedades de encías

Afortunadamente, la mayoría de los problemas de encías se pueden evitar con una buena higiene y hábitos saludables. Aquí le dejamos una guía práctica:

1. Cepíllese correctamente

El cepillado debe realizarse al menos dos veces al día, utilizando un cepillo de cerdas suaves y una pasta dental con flúor. Es importante cepillar suavemente la línea de las encías, no solo los dientes, para eliminar la placa que suele acumularse en esa zona.

Consejo: Cambie su cepillo cada tres meses o antes si las cerdas están desgastadas.

2. No olvide el hilo dental

El cepillo no llega a todos los rincones de la boca. El hilo dental elimina restos de comida y placa entre los dientes, donde suelen comenzar las enfermedades de encías. Usarlo una vez al día es clave para mantener una salud bucal completa.

3. Use enjuague bucal

Un enjuague antiséptico o recomendado por su dentista ayuda a reducir bacterias y a mantener el aliento fresco. No sustituye al cepillado ni al hilo dental, pero es un complemento ideal.

4. Mantenga una alimentación saludable

Lo que come también influye en la salud de sus encías. Una dieta rica en frutas, verduras, lácteos y proteínas magras fortalece los dientes y las encías. Reduzca el consumo de azúcares y alimentos ultraprocesados que favorecen la acumulación de placa.

5. Evite el tabaco y el alcohol en exceso

El tabaco es uno de los principales factores de riesgo para la enfermedad periodontal, ya que reduce el flujo sanguíneo en las encías y debilita el sistema inmunológico. El consumo excesivo de alcohol también aumenta la irritación y resequedad bucal, lo que facilita la proliferación de bacterias.

6. Hidratación constante

Beber suficiente agua ayuda a mantener la boca húmeda y favorece la producción de saliva, que actúa como un limpiador natural eliminando bacterias y restos de alimentos.

7. Revise su boca regularmente

Preste atención a señales como sangrado al cepillarse, mal aliento persistente o encías inflamadas. Detectar estos síntomas a tiempo puede evitar complicaciones mayores.

8. Visite al dentista regularmente

Las visitas de rutina (al menos dos veces al año) son fundamentales para una limpieza profesional y una revisión completa. El dentista puede detectar problemas en etapas tempranas y recomendar tratamientos preventivos antes de que la enfermedad avance.


¿Qué hacer si ya tiene problemas de encías?

Si nota encías enrojecidas, inflamadas o sangrantes, lo más recomendable es acudir a un odontólogo. No intente automedicarse ni ignore los síntomas, ya que la gingivitis, si no se trata, puede convertirse en periodontitis y provocar pérdida dental.

El tratamiento puede incluir:

  • Limpiezas profesionales más profundas.
  • Uso de enjuagues antibacterianos recetados.
  • Ajustes en la técnica de cepillado y uso del hilo dental.
  • En casos avanzados, procedimientos periodontales especializados.